The Wolfman. Por. Carlos E. Mejía

Siempre se ha dicho que el enemigo del vampiro es el hombre lobo. Ahora, después de dos años de ver el lloriqueo eterno de la saga de Twilight, Universal Pictures nos trae su nueva (técnicamente) película del clásico monstruo The Wolfman. Esta película pasó por varios problemas durante su producción, forzando su estreno a ser demorado una y otra vez. Pero finalmente, la película logró su estreno la semana pasada, marcando un reencuentro entre la audiencia y uno de los monstruos más populares de la historia.
Una nueva versión del clásico del año 1948 (cuyo lleva el mismo nombre), The Wolfman trata del regreso de Lawrence Talbot (Benicio del Toro) a la ciudad de Londres al enterarse de la muerte de su hermano por una carta que recibe de la esposa de este, Gwen Conliffe (Emily Blunt). Su padre, John Talbot (Anthony Hopkins), le informa que la muerte de su hermano fue causada por una bestia desconocida. El destino hace que Lawrence y la bestia tengan un encuentro que lo dejará marcado de por vida, literalmente. La mordida de la bestia toma efecto en su cuerpo y transforma a Lawrence en un hombre lobo. Luego de varios asesinatos, el detective Francis Aberline (Hugo Weaving) comienza una investigación que cuenta con Lawrence como su principal sospechoso.
Como pueden ver, la película cuenta con un elenco bastante sólido, el cual pudo ofrecer el talento que se esperaba de cada uno de ellos. Benicio del Toro logra una tarea difícil, la cual consiste en capturar la emoción de su personaje bajo todas esas libras de maquillaje. Aunque en realidad no hay tantas expresiones ademas de “te voy despedazar”, en los momentos en que la bestia mostraba algún sentimiento de humanidad uno lo podía ver claramente expresado en su cara (sin ayuda de efectos especiales, gracias), cosa muy difícil de hacer detrás de todo ese maquillaje. Se debe considerar un éxito.Anthony Hopkins, teniendo ya experiencia con papeles malevolos (véase The Silence of the Lambs. AHORA) nuevamente da una interpreación grandiosa del villano. Hugo Weaving tambien se destacó, pero Emily Blunt, aunque hizo un buen trabajo, definitivamente nesecitaba más tiempo en la historia.
Ahora... actuación para los actores e historia para los escritores y aquí entra el problema de The Wolfman. La película tiene problemas en la historia y la falla está en la manera en que se escribió. Hubo temas que merecían un nivel de profundidad más grande pero se desarrollaron demasiado rápido como, por ejemplo, el gran misterio de la familia Talbot es revelado por una simple narración a mitad de película de parte de John a su hijo, el cual se encuentra en una celda. En una ecena a mitad de película se revela que John mató a su esposa porque él es un hombre lobo y envió a Lawrence cuando era niño a un manicomnio para deshacerse de el único testigo y que también es culpable de la muerte de su otro hijo. Y colorín-colorado, el suspenso y el misterio se ha acabado, pero no la película porque todavía nos queda la mitad. ¿Pero, si ya el misterio está resuelto, cómo se supone que me siga intrigando esta película? ¿Cuál es mi motivación para seguir viéndola?
Ahora lo que queda es que Lawrence escape, veamos una ecena de acción hombre lobo vs hombre lobo (primero descuartizando a toda persona que esté de casualidad en el camino hacia la casa de su padre, por supuesto) y que él muera de una manera trágica por un balazo de parte de Gwen. Todos los eventos que acabo de describir los concluí antes de ver las respectivas ecenas mientras veía la película y ahí hay otra debilidad extrordinaria: esta película es increiblemente predecible y nuevamente se le atribuye a como está escrita. En un diálogo entre Lawrence y John, John le da tanto énfasis a la luna llena que es un milagro que él no le hubiera simplemente gritado a la audiencia “!YO SOY UN HOMBRE LOBO!”. Nos presentan tantas veces las balas de plata (la plata es la debilidad del hombre lobo) que ya es obvio que en algún momento alguien le va a dispararle a Lawrence con ella. Y obviamente cuando revelas todos los secretos a mitad de película es increiblemente fácil saber como esta historia se resolverá.
La razón por la cual tus ojos se mantienen en la pantalla y tu trasero en la silla es el hecho de que visualmente la película es bella. El maquillaje hecho completamente a mano por el talentoso artista Rick Baker, cuyo talento también estubo presente en Planet of the Apes y Men in Black, es verdaderamente impresionante y nos recuerda que los efectos de imágenes computarizadas no tienen que ser el remedio para todo. Pero el departamento de computadoras no se ausentó e hizo un buen trabajo, brindándonos imágenes grandiosas del Londres del siglo XIX y por supuesto, la detallada transformación de Lawrence Talbot a hombre lobo.
Ver The Wolfman fue una experiencia mixta. Estuve horas debatiendo mi decisión final sobre si me gusto o no. Llegué a la conclución que es una pelicula pasable. Cuenta con varias fallas, pero a la vez tiene sus logros. Es una pelicula que estuvo “o.k”, que te entretuvo en el momento pero no la piensas a volver a ver en un buen tiempo. Pienso verdaderamente que The Wolfman es solo una cucharada de lo que verdaderamente pudo haber sido.
.
